El Diario de Dan - Capitulo 1

     Aqui esta el primer capitulo del Fic.


Tanto Mark como Chris reciben la noticia de que su mejor amigo Daniel esta gravemente herido en el hospital, los sentimientos de todos salen a flote y mas cuando aparece una mujer reclamando ser la novia de Dan de la cual ellos nunca oyeron hablar, los tres esperan con impaciencia a que Dan sin embargo cuando lo hace descubren una verdad que nuca se imaginaron.


El Diario de Dan

Capitulo 1

     Mark Thompson  estaba sentado frente a la barra del bar, era el tercer trago que ordenaba y Daniel no había llegado aun, hace cerca de una hora que debió estar aquí, su amigo nunca lo había hecho esperar, siempre estaba ahí cuando lo necesitaba que era casi siempre, el sabia que podía confiar en Chris su segundo mejor amigo, pero Dan era diferente.

     Mark sabia que Dan lo escucharía y le daría su apoyo al contrario de Chris que vivía con el lema de “Si no puedes arreglarlo, que se joda”, al menos es lo que Chris pensaba sobre el matrimonio o mas bien el matrimonio de Mark en particular, que según Chris  estaba “Jodido”, Mark sonrió ¿Qué, “Joder” era la palabra favorita de su amigo? Bueno del playboy mujeriego podía esperar cualquier cosa.

     Pero si Chris era un maldito playboy pervertido Dan era tolo lo contrario, el pequeño Daniel Vite era la persona mas tranquila que el hubiera conocido, pero no de una forma aburrida, Dan era alegre, divertido, ingenioso pero sobretodo muy inteligente y dulce.

     Todavía recordaba la forma como lo había conocido en la preparatoria, fue en tercer año, el era la estrella del equipo de fútbol, fuerte, arrogante, sin mas el chico mas popular de la escuela, hábil en deportes aunque pésimo en matemáticas, pero para que complicarse la vida, solo buscaría a alguien que hiciera sus trabajos y listo, y el tenia a la persona perfecta en mente.

     Aunque no conocía  el nombre del chico, sabia que iba en su clase y siempre entregaba todas las tareas y trabajos, y eso era suficiente, así que al terminar la clase simplemente se acerco al pequeño chico, pequeño en comparación de Mark que media 1.93 y el chico muy a penas alcanzaría el 1.60, eso seria fácil.

- Quiero que hagas todas mis tareas de esta clase – Dijo con toda claridad al chico.

     El pequeño hombre no se movió, solo se quedo sentado en su asiento mirando hacia el, entrecerrando los ojos como si no entendiera de lo que Mark estaba hablando.

- ¿Me entendiste? – talvez el chico no lo había entendido o no escuchaba bien, uno nunca sabe.

- ¿Disculpa? – pregunto el chico, si, tal vez no había escuchado bien.

- Dije que quiero…

- Si escuche esa parte, no soy idiota – Respondió el chico frunciendo el seño.

- Bien, así que en eso estamos solo tienes que hacer mis tareas y trabajos.

- ¿Y no quieres que conteste el examen por ti también?

- Eso estaría bien – Aunque solo tendría que pensar en algo para que no los descubriera el profesor a la hora del examen.

- ¿Acaso eres idiota?

- ¿Como? – Acaso el chico lo había llamado idiota… a ¡El!

- Mira yo no soy esclavo de nadie así que no voy a hacer nada de lo que me digas, aunque si no entiendes algo te puedo ayudar a estudiar, solo me dices cuando porque no tengo mucho tiempo.

     Mark se quedo en shock, ¿Cómo se atrevía ese chico a hablarle así a el?

- ¿Que no sabes quien soy?

- ¿Un idiota que piensa que se puede hacer su voluntad? – Respondió el chico en un tono demasiado arrogante, ¿Acaso ese chico deseaba morir? – Mira como dije no tengo mucho tiempo, si  quieres mi ayuda te espero en el Aula 15 a las 2.

     Y sin mas salio del salón con un aire de diva, Mark no podía creer que hubiera alguien en esta escuela que no lo adorara como todos los demás, además quien se creía ese chico.

     Era mucho mas bajo que el y algo… ¿Lindo?, bueno si era lindo  como una chica, de hecho el hubiera jurado que lo era si no fuera porque iba en su misma clase y lo había visto desde antes.

- ¿Oye Vince sabes quien es el chico que acaba de salir? – Pregunto a uno de sus compañeros que todavía estaba ahí.

- ¿Quien? – Pregunto Vince confundido.

- El chico que se sienta en el primer banco, junto a la ventana.

- Oh, ¿La princesa? – Contesto el chico riendo - Se llama Daniel, ¿Por?

- ¿Y porque le dicen “Princesa”? – Pregunto Mark contrariado

- ¡Acaso no lo viste hombre!

     Mark podía ver a lo que se refería, por su aspecto no había duda de porque lo llamaban así, además de ser bajito Daniel tenia la piel demasiado pálida en contraste con su cabello negro, en la opinión de Mark el chico tenia que salir al sol de vez en cuando.

- Creo que será mejor que no te le acerques mucho – Volvió a decir Vince – Puede parecer lindo pero tiene un carácter del demonio, y no le gusta relacionarse con los otros chicos, es demasiado “delicado” tu me entiendes ¿no?

    No era de extrañarse que el chico reaccionara así, después de la forma en como era tratado por sus compañeros solo por su apariencia, Mark sintió un poco de culpa al recordar que el también había tratado de aprovecharse del chico.

- El chico tiene carácter ¿eh? – Dijo Mark algo divertido al recordar la forma en que este le contesto.

Aula 15, Bueno creo que talvez no seria mala idea.
………..

- ¿Le sirvo algo mas señor?

    La pregunta del barman saco a Mark de sus recuerdos.

- No gracias, estoy bien.

    Se había perdido en sus pensamientos al recordar la primera vez que había hablado con Dan, aunque su inicio no fue muy bueno termino por ganarse la confianza y el cariño del pequeño chico hasta el punto de ser inseparables.

- Las vueltas que da la vida, ¿No? – Dijo Mark mirando nuevamente su reloj.

    El y Dan habían quedado a las 9 y eran cerca de las diez y media, se estaba empezando a preocupar.

    Tomo su celular para marcarle a su amigo cuando entro una llamada, Mark no conocía el número así que contesto sin ganas. Solo esperaba que no fuera algo que ver con su esposa, ella en verdad no entendía el concepto de espacio.

- ¿Diga?

- ¿Mark Thompson? – Una voz monótona pregunto al contestar.

- Si soy yo ¿Quién habla?

- Hablamos de la Cruz Roja Central para comunicarle que el Señor Daniel Vite fue ingresado hace unas pocas horas, debido a su condición…

    Mark no escucho mas, su mente entro en shock con la sola idea de que algo le había pasado a Daniel, salió del bar rápidamente al tiempo que marcaba un numero en su celular.

    Escucho el tono una, dos, tres veces hasta que una voz le contesto del otro lado.

- ¿Mark? – La voz agitada de Chris le contestó - Este no es… nnn… el mejor momento para… haaa… estoy al teléfono – Mark escucho como Chris discutía con alguien. – ¿Qué pasa?

- Es Daniel, esta… en el hospital. – Las palabras apenas salieron de su boca, el todavía no podía creer lo que estaba diciendo.

    Su pecho dolía al solo pensar en perder a su mejor amigo, por que eso era Daniel para el y Chris. Su mejor amigo.

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- ¡Mas fuerte! Haa, así…

     Los gritos y gemidos llenaban la habitación, Chris empujaba con fuerza en el interior de la mujer que yacía en su cama. No recordaba siquiera el nombre de la chica, pero eso no le importaba solo era una mas, sin nombres, ni promesas ni compromisos, así era el desde que tenia memoria.

- ¡Grita mas fuerte, dime que te gusta!

     El tener sexo con cualquier mujer que se le lanzara era parte de su naturaleza, pero esto ya lo estaba cansando, podía tener a cualquiera que el quisiera, después de todo el era Christopher Morgan, heredero de una gran compañía, con millones en el banco y un físico que rivalizaría con cualquier modelo. Pero lo que en verdad deseaba con todo el corazón era algo que sabía que nunca podría tener.

    Todos podrían decir que era un bastardo mujeriego pero solo había una persona en su mente cuando tenia sexo con alguien mas.

Chris

     La voz demasiado familiar que llego a su mente no era de ninguna de las mujeres con las que había estado, no, esta voz era mas suave y delicada, si tan solo pudiera…Chris desecho de inmediato ese pensamiento, eso era algo que el nunca haría.

- ¡Mas fuerte corazón!

     Por un segundo se olvido de la situación en la que se encontraba, estaba por continuar cuando escucho sonar su teléfono. Si hubiera sido cualquiera lo dejaría pasar, pero el sabia que era Mark ya que el había personalizado un tono tanto para el como para Daniel…

     El solo recuerdo de ese nombre lo encendió de nuevo. Olvídalo él tenia que contestar. Como pudo se soltó del agarre de la chica con la que estaba hasta que alcanzo su teléfono.

- ¿Mark? Este no es… nnn… - La chica llego detrás de el y tomo su miembro entre sus manos - el mejor momento para… haaa…estoy al teléfono – Chris trato de que la mujer se apartara un poco – ¿Qué pasa?

- Es Daniel, esta…- Escucho a Mark titubear al hablar, eso era algo raro en el - en el hospital.

- Voy para allá. – Contesto de inmediato sin siquiera pensarlo.


     Chris ignoro las quejas de la chica con la que estaba, se vistió tan rápido como pudo y salio apresuradamente del cuarto no sin antes dejar el dinero suficiente para pagar la cuenta del hotel y para callar las quejas de la mujer, aunque la verdad era lo que menos le importaba.

    En su mente solo había una cosa que era lo más importante para el, llegar hasta donde estaba Daniel. Llego rápidamente al hospital que Mark le había mencionado, al entrar en la sala de espera lo encontró sentado con una mirada contrariada en su rostro.

- Mark ¿Qué paso? ¿Cómo esta? – Chris sentía que no podía respirar tranquilamente hasta que le dijeran que su amigo estaba bien y que no era algo grave, pero por la cara de Mark sabia que no seria así.

- No se, no me han dicho nada – dijo su amigo resignado.

- ¿Pero que fue lo que paso? En la mañana hable con el y no note nada extraño.

- Te digo que no se, solo me dijeron que esta en el quirófano, aunque… no me dieron muchas esperanzas.

    Chris sintió como su corazón se detenía, no eso no podía ser, el no podía perder a Dan de esa manera, no sin antes…

- ¡Le digo que me deje verlo! ¡Tengo derecho a estar con el!

    Los gritos de una mujer llamaron su atención, estaba discutiendo con la enfermera que estaba detrás del escritorio, la chica parecía desesperada y Chris podía entender su posición, el se sentía de la misma forma.

- Familiares de Daniel Vite – El medico pregunto al entrar a la sala y tanto el como Mark de inmediato se acercaron.

- Nosotros somos sus amigos – Dijo Mark

- Yo soy su prometida

    Chris se giro al ver a la chica que justo antes estaba discutiendo con la enfermera, espera ¿Qué había dicho?

- ¿Disculpa? ¿Tu quien eres?

- Yo soy la prometida de Dany

    Chris miraba detenidamente a la chica, era bonita de cabello rubio hasta los hombros y ojos color verde oscuro, pero claramente no recordaba haberla visto antes.

- Eso es imposible, Dan nunca menciono que tuviera una novia – Mark robo las palabras que Chris estaba apunto de decir.

- ¿Que estas insinuando? ¿¡Que estoy mintiendo!?

- Señores por favor, estamos en un hospital – El medico interrumpió la discusión.

 - ¿Cómo esta Daniel, Doctor? – Luego arreglarían el asunto de la “novia” ahora lo importante era saber como estaba Dan.

- La lesión en su cabeza era más severa de lo que habíamos anticipado…

    El doctor explico la situación de Daniel, Chris escucho atentamente sin comprender mucho de lo que decía, pero hasta ahora nadie le había dicho el hecho de porque Daniel estaba en el hospital en primer lugar.

- Al parecer lo golpearon brutalmente hasta que perdió la conciencia.

- ¿Qué?

    Chris no podía creer lo que el medico decía, como es posible que alguien le hubiera hecho eso a Dan, el era tan tierno, dulce y delicado. Como alguien pudo hacerle eso a el. Sintió una inmensa furia dentro de el, en su interior se juro así mismo que mataría al infeliz que le hizo esto a su pequeño amigo.

    Pasaron varios días y Dan seguía sin recuperar la conciencia, el medico menciono que hasta que no despertara no podían determinar las secuelas que había dejado la lesión de la cabeza, Chris esperaba que Dan despertara y le sonrieran tan dulcemente como siempre lo hacia.

    Entro al cuarto al que lo habían trasladado, ahí se encontró con la chica que decía ser la “novia” de Dan, el no lo creería hasta que el propio Dan se lo confirmara, pero comprendió que era inútil pelear con ella, después de todo lo único que importaba era la salud de Daniel.

- ¿Ha habido algún cambio?

- No, sigue igual, ¿Por qué no despierta? – Chris podía escuchar la angustia en la voz de… Samanta, ahora recordaba su nombre.

- El doctor dijo que tuviéramos paciencia.

- Es fácil para ti decirlo – La voz de Samanta era un reproche.

¡No, no lo es!

    No era fácil para el aparentar calma cuando sentía que se estaba destrozando por dentro al ver a Dan inconsciente en esa cama. Pero como siempre era tan cobarde para admitir sus sentimientos.

    Recordó como fue la primera vez que vio a Daniel, fue justamente al iniciar el tercer año de preparatoria, a su parecer la escuela era un lugar demasiado aburrido como para perder el tiempo, además que caso tenia si como hijo único iba a heredar todo el dinero de su padre, pero este insistió en que terminara su educación como correspondía.

¡Maldito viejo!

    Se dirigía a la azotea del edificio como de costumbre, era el inicio del tercer periodo por lo que debería de estar vacía, pero al llegar escucho varias voces, estaba apunto de regresar cuando escucho un débil gemido.

- ¿Seguro que no eres una chica? Mira como te estas sonrojando.

- Claro que no que no vez, esto no lo tiene una chica.

- No… me toques. – A pesar de no alcanzar a ver a quien estaban molestando, por la débil voz supo que era claramente de un chico así que Chris no entendía porque los dos chicos lo estaban acosando.

- ¡Oigan que creen que están haciendo! - A pesar de su indiferencia hacia otras personas no entendió el porque había interferido en la situación.

    El primer chico se volteo al escuchar a Chris, pero el otro continuo tapando a la victima de la vista de Chris.

- Este no es asunto tuyo Morgan – al parecer el chico lo conocía aunque el no tenia la menor idea de quien era el.

- Tienes razón no es asunto mió, pero apuesto que al prefecto le encantara saber lo que estaban haciendo aquí en lugar de estar en clases.

- ¡En ese caso tu también te delatarías!

- ¿Acaso crees que me importa una mierda lo que piensen sobre mi?, pero ustedes chicos, seria una lastima que los expulsaran por agredir a un indefenso chico.

    El chico estaba claramente sorprendido por la respuesta de Chris, definitivamente no se esperaba esa contestación, pero era cierto a Chris le valía si lo expulsaban o no.

- Vamonos – Dijo dirigiéndose a su compañero -  esto ya no es divertido.

- Pero…

- He dicho vamonos.

     Chris vio como los dos chicos se iban rápidamente.

- Cobardes – Chris se dirigió hasta en donde se encontraba el chico al que habían estado molestando. Estaba sentado en el piso mirando hacia al suelo. – ¿Oye estas bien?

    Al escuchar la voz de Chris el chico levanto la mirada.

- Si, gracias por ayudarme – Dijo sonriendo el pequeño, hombre si era realmente pequeño, ¿Qué acaso media tan solo metro y medio?

- No fue nada – Chris quedo impactado con la imagen del chico, ahora entendía porque lo habían estado molestando, era demasiado bonito para ser un chico.

    Tenía una apariencia extremadamente frágil con esa piel tan pálida, parecía una muñeca de porcelana que se rompería al primer toque. Pero lo que mas le imparto a Chris fueron sus ojos color miel, tan claros que sentía que podía ver su alma a través de ellos, un alma pura y sensible definitivamente nada que ver con el.

- Ahora veo porque decían que parecías una chica. – Chris no pudo evitar decirlo.

     El rostro del chico se descompuso claramente enojado por el comentario de Chris.

- Y yo el porque todos dicen que eres un idiota – Repuso el chico mas pequeño.

- Tranquilo tigre solo estaba bromeando – Chris se estaba divirtiendo con la situación.

- No me gustan que hagan bromas con mi apariencia, ya he tenido suficiente todos estos años – Dijo el chico cruzándose de brazos, era curioso el hecho de que intentaba parecer molesto pero en su lugar solo se veía más tierno a los ojos de Chris.

- Bien, lo siento que tal si empezamos de nuevo – Dijo Chris ofreciéndole la mano al chico - Mi nombre es Christopher, pero todos me dicen Chris, ¿Y tú?

- Daniel, pero la mayoría me dice “princesa” aunque no estoy de acuerdo con el termino – Repuso Dan haciendo una cara graciosa.

    Chris no podía estar más que de acuerdo con el apodo pero lo dejaría pasar ya que eso obviamente molestaba a Daniel.

- Entonces te diré Dan. Como si fuéramos viejos amigos.

     Esa fue la  primera vez que cruzó palabra con Daniel, quien se iba a imaginar que con el tiempo llegaría a sentir algo mas que un cariño de amigos por el pequeño Dan. Pero ese era una línea que nunca cruzaría ya que su amistad era lo mas valioso para el y tenia miedo de perderlo si le decía algo sobre sus sentimientos.

- ¿Dany?

    La voz de Samanta lo saco de sus pensamientos, Chris contuvo el aliento al ver unos hermosos ojos color miel viendo en su dirección.

- ¿Dan como te sientes? – Chris rápidamente se acerco a la cama para estar cerca de el. – Estaba muy preocupado por ti.

    La mirada de Dan era de contrariedad y confusión, sus ojos iban de Chris a Samanta como si no supiera que decir, por fin su mirada se concentró en Chris.

- ¿Quién eres? – Le pregunto titubeando, Chris se quedo helado por un segundo, ¿Qué rayos estaba pasando?

- Dan soy yo Chris, tu amigo. – Chris vio como Dan presionaba las manos sobre su cabeza como si tratara de concentrarse. – ¿Dan que pasa?

- Yo… - La voz de Dan era apenas un sollozo – No se…

- ¿Dany que tienes? – al parecer Samanta también empezaba a preocuparse por la actitud de Daniel.

- Yo…  no puedo recordar quien soy.

 

El Diario de Dan - Prologo



El Diario de Dan


Prologo

    Daniel sentía como sus fuerzas se iban debilitando, sabía que no le queda tiempo tenia que salir de ahí. Hizo un intento por levantarse y correr hacia la puerta, pero sus esfuerzos fueron en vano sus piernas no le respondían.

    El sabia que había sido un error dejar que pasar a Oscar a su departamento después de la pelea que habían tenido ayer, pero quería arreglar las cosas ya que no quería terminar mal con el, después de todo habían salido por bastante tiempo y aunque el no lo amaba llego a sentir algo de aprecio por el chico.

     Ingenuamente creyó que las cosas podían terminar bien entre ellos hasta que Oscar pronuncio esas palabras.

- ¿Es por tu amigo verdad? ¿Estas enamorado de el?

   La pregunta lo dejo sin palabras, ¿Como? ¿Porqué el lo sabia?

- No se de que estas hablando – Daniel intento desviar la conversación – Además mis únicos amigos son Chris, Mark y Samanta.

   Era verdad, el era demasiado tímido y reservado como para hacer amigos, solo Mark y Chris eran los únicos amigos que tenia de sus años de escuela, y Samy su vecina con la que pasaba mucho tiempo ya que era con la única que podía hablar libremente, después de todo eran muy parecidos.

- Sabes que lo que estoy diciendo, no me trates como un idiota.

    Oscar se levanto de la silla en la que estaba sentado y comenzó a caminar hacia el con una no muy agradable mirada en su rostro.

    Fue entonces cuando dan fue consiente de su error, intento reaccionar pero era demasiado tarde, sintió como era arrastrado por el suelo hasta su habitación, al llegar a ella Oscar lo lanzo furiosamente en la cama.

- ¿Te acostaste con el?

- ¿De que hablas? Por favor Oscar tranquilízate, vamos hablar.

- ¿De que hablo? – Oscar empezó a reír como si hubiera perdido la razón – hablo de esto.

    Daniel vio con horror cuando Oscar le enseño un pequeño cuaderno color azul, algo gastado por el uso, pero claramente familiar para el.

- ¡Dámelo! – Se levanto corriendo de la cama para arrebatarle el cuaderno de las manos pero fue detenido con un golpe en el estomago que lo hizo caer al suelo.

- ¿Así que no sabes de que estoy hablando? – Oscar empezó a desojar el pequeño cuaderno frente a la mirada desesperada de Dan, aunque parecía mas como si quisiera desgarrar a Daniel en vez del cuaderno.

- ¿Es por el que quieres terminar conmigo cierto?

- No Oscar yo… - Daniel intento levantarse para llegar a el pero sintió un nuevo golpe ahora en la cara.

    Uno, dos, tres…. Los golpes iban aumentando en fuerza, ¿Cómo demonios había llegado a esto?

    Seguía tirado en el suelo en el mismo lugar en donde cayo después del ultimo golpe, trato de concentrar su mirada pero todo parecía borroso, su corazón latió al ver las hojas de su cuaderno por el suelo, su cuaderno… su diario, el tenia que recogerlas, no podía dejar que alguien mas las viera.

    De pronto sintió como lo jalaban del brazo hasta levantarlo del suelo y lo arrojaban a la cama de nuevo. No, ya era demasiado tarde para impedir que el viera lo que estaba escrito en las páginas de ese diario, de hecho era la razón por la que estaba en esta situación.

    Escucho la voz de Oscar que se burlaba a lo lejos pero no podía entender que decía, lo golpeo un nuevo dolor en la cabeza y sintió como algo líquido recorría por su cara. La visión se le nublo, sabia que esta apunto de perder la conciencia.

- ¡Dime su nombre!

    Daniel escuchaba la orden pero no podía responder, ni siquiera tenia fuerzas para pedir ayuda, pero sobre todo nunca mencionaría su nombre. Lo ultimo que quería es que por su culpa EL saliera herido, Dan estaba dispuesto a morir por protegerlo.

   En medio de su agonía agradeció el hecho de que nunca había escrito el nombre de su amor en el cuaderno. Nunca diría su nombre, es algo que había jurado al darse cuenta de los sentimientos que albergaba por su mejor amigo.

    El nunca diría algo que podría arruinar su amistad, solo estaría ahí siempre para el como lo había hecho hasta ahora, como su mejor amigo.

Sintió como se iba hundiendo en una profunda oscuridad.

- …… te amo. – Fue lo último que dijo antes de perder la conciencia.

Capitulo 3, por fin!!!


Capitulo 3 – Tregua

     Darren intentaba mirar a cualquier parte tratando de distraerse, la tención que emanaban de todos en la habitación lo estaba asfixiando y lo ponía mas tenso de lo que ya estaba. Intentaba encontrarle  sentido  a todo lo que estaba sucediendo pero no lo conseguía.

      Después del repentino regreso de Evan, Luke se había puesto como loco y lo había corrido a gritos, algo típico en el carácter impulsivo de su amigo, aunque justo en ese momento Ángela apareció y puso a todos en su lugar e incluso el había salido regañado también por no haberlos detenido.

     Ángela había despedido a las últimas personas que quedaban en la casa y luego los condujo a los 3 al comedor, Luke se había sentado a la cabecera de la mesa y Evan en el extremo opuesto a él, Ángela se sentó justo a un lado de Evan.

      Aunque Darren trato de irse Ángela y Luke se lo impidieron, después de todo ellos lo consideraban a el y a su padre parte de la familia, pero eso no quitaba el hecho de que se sentía incomodo y fuera de lugar, sobre todo estando sentado junto a Luke en lo que parecía un campo de batalla.

- ¿Dónde has estado Evan?  Te buscamos por todas partes, creímos que algo te había pasado. – A pesar de que  Ángela se veía tranquila, el tono en su voz reflejaba que no estaba tan calmada como aparentaba.

- Yo… no se que decir – Evan bajo la mirada, se notaba que estaba muy nervioso, ahí casi temblando parecía un niño pequeño que estaba siendo regañado por sus padres.

- Empieza por decir por que te fuiste, y ¿porque regresas justo ahora?

- Luke, por favor – Ángela intervino  - Déjalo que hable.

     Al parecer Luke no se había tranquilizado ni un poco, Darren solo esperaba que esto no se saliera de control, el mejor que nadie conocía a Luke enojado, y ciertamente no quería volver a pasar por eso.

- Me entere de lo de papá, y pensé que tenia que estar aquí… - Evan levanto la mirada viendo fijamente a Luke, como estudiando su reacción. - con ustedes.

- ¿Entonces si papá no hubiera muerto ni siquiera hubieras aparecido?

- Yo no dije eso, es solo que…

- ¿No se te ocurrió pensar lo mismo cuando murió mama? ¿Que quizá te necesitáramos…?  ¡Solo te fuiste!

- Tienes que entender Luke… lo de mama fue muy difícil para mí.

     Luke se levanto de golpe.- ¡Acaso crees que eres el único al que le dolió la muerte de mamá! –, Luke veía a Evan como si quisiera írsele encima. Darren estaba alerta por si tenia que detenerlo. – ¡Todos sufrimos por eso!

- ¡Ya  se! –Evan también se levanto, viendo hacia Luke con lagrimas en los ojos -  ¡Ya lo se!, ¡Pero no fue tu culpa qué ella muriera!

     Ángela se acerco a Evan para abrazarlo, era curioso el hecho de como  la chica de apenas 15 años consolaba a su hermano mayor, Ángela siempre  tomaba actitudes maternales con todos y era la única sensata de los hermanos, además de Sam.

- Lo que paso no fue tu culpa Evan, siempre lo hemos dicho.

- Tu no sabes Ángela no estuviste ahí, ¡Fue mi culpa no hice nada para salvarla, él que tendría que estar muerto soy yo!

- ¡No lo digas! ¡No vuelvas a repetirlo!
Ángela y Luke voltearon a ver a Darren.

- ¿Darren?

¡Oh dios!  ¿Qué hice?

     Darren no era para nada impulsivo, pero la sola idea de que algo le pasara a Evan… o a alguno de sus amigos lo alteraba y reaccionaba sin pensar.

- Yo solo… - No sabia que decir, Evan lo veía fijamente y el sentía que se perdía en esos ojos azul profundo – Ni tu ni la tía Angélica  tuvieron la culpa de lo que paso, esos infelices son los únicos culpables…

     Su mente volvió a aquella noche en la que la vida de todos cambio, la angustia, el miedo y el dolor que había sentido volvieron a el como si los estuviera viviendo nuevamente. El recordaba cada detalle de esa noche, la angustia cuando después de horas de haber salido de compras ni la tía Angélica ni Evan habían regresado, el tío Adam había salido a buscarlos mientras que el papá de Darren se quedaba cuidando de ellos.

     El miedo de perderlos cuando su padre contesto una llamada en donde le decían que la tía Angélica y  Evan estaban gravemente heridos  en el hospital, al parecer los habían asaltado. El dolor, cuando su padre regreso del hospital y le dijo que la tía Angélica había fallecido  y Evan se debatía entre la vida y la muerte.

- Ángela y Darren tiene razón Evan – La voz serena de Luke lo trajo a la realidad – No te culpamos por lo que sucedió, pero de verdad te necesitábamos…

- Yo no podía volver Luke, no podía verlos a la cara con la culpa de lo que pasó.

- ¿El estar en ese lugar no te sirvió de nada, verdad?

- ¿Que lugar? – Evan veía a Ángela con algo de sorpresa y miedo en su mirada, pero ella no contesto solo volteo a ver a Luke como pidiendo ayuda. - ¿Ángela?

- En el hospital psiquiátrico, – respondió Luke en lugar de Ángela – en el que estuviste después de la muerte de mamá.

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     Evan se cubrió la cara con sus manos sentía como se estaba poniendo rojo de la vergüenza, ahora si como iba a ver a sus hermanos a la cara.

– ¿Como es que saben de eso? Papá me aseguro que ustedes no lo sabían.

- No lo supimos en su momento – aclaró Luke – papá solo nos decía que seguías en el hospital y que no podíamos ir a visitarte.

- Lo supimos años después de que habías desaparecido – continuo Ángela – Luke escucho una conversación de papá con el tío Dereck, en donde el le decía que se sentía culpable de que te hubieras ido, pensaba que tal vez lo odiabas por haberte internado en ese hospital.

     Eso no era verdad, el no odiaba a su padre por lo que había hecho después de todo lo hiso pensando que era lo mejor. Después del incidente en el que su madre murió el en cual él había sobrevivido de milagro, los médicos determinaron que el sufría de amnesia y estrés postraumático. Era natural qué estuviera en shock cuando después de despertar viera a su padre junto a su cama y le dijera que su madre había muerto tras el asalto, era irónico ya que el no recordaba ningún asalto y mucho menos el haber estado con su madre en el momento en el que había sido atacado.


     Esos médicos infelices no lo había escuchando cuando les dijo lo que recordaba, fue mas fácil para ellos tomarlo por loco que investigar lo que realmente había pasado, y así fue como terminó en ese hospital psiquiátrico en donde conoció al hombre que arruino su vida y lo alejo de su familia.

- Todos estos años me  he sentido responsable de la muerte de mamá, quería más que nada estar con ustedes pero la culpa me lo impedía – La culpa y otras circunstancias más que no podía explicar por la seguridad de todos. – Se que tal vez sea demasiado tarde pero quisiera que me dieran la oportunidad de estar con ustedes ahora mas que nunca.

- Nunca es tarde para regresar con tu familia Evan – respondió Ángela – nosotros siempre te extrañamos y yo nunca perdí la esperanza de que regresarías algún día.

- ¿Y entonces así de simple lo aceptamos de nuevo?

- Luke – Intervino Darren - Acaban de perder a su padre, necesitan todo el apoyo posible, no lo digo por ti pero piensa en tus hermanos.

     Luke no respondió, ahora que Darren lo mencionaba no había visto a Abdiel y ni a Sam.

- ¿Y Abdiel y Sammy? - Evan noto que sus hermanos desviaron la mirada, pero no contestaron. - ¿Qué pasa?

- No te preocupes Evan ellos están bien.

     Todos voltearon hacia la puerta en donde estaba un hombre recargado junto a la pared, ya que estaban tan inmersos en sus discusiones no se había percatado de su presencia. El hombre camino hacia ellos con una sonrisa de emoción en su rostro, Evan lo reconoció de inmediato, podrían haber pasado años pero él lucia exactamente igual que la última vez que lo vio.

- ¿Tío Dereck?

     Dereck Stone el padre de Darren había sido amigo de la familia  toda la vida, incluso había trabajado en el mismo hospital que su padre, Evan y sus hermanos siempre se habían dirigido a el como tío, igual que Darren con los papás de Evan.

     El tío Dereck era mas joven que su padre, tendría alrededor de 35 años, pero lucia de menos edad, Evan siempre noto que Darren no se parecía mucho a su padre, Dereck era mas bien bajo en comparación de Darren  y tenia las facciones mas finas y delicadas que él, lo cual lo hacia ver mas como su hermano mayor que como su padre.

- Sabía que volverías Evan – Dijo el tío Dereck con una sonrisa sincera en los labios
Evan no pudo contener la emoción y le dio un fuerte abrazo, era feliz de saber que al menos a algunos les agradó verlo de nuevo, y más si era la persona que siempre había admirado.

- ¿Papá, que haces aquí? – El tono de Darren le sorprendió a Evan, parecía algo molesto.

- Resolví los asuntos pendientes que tenia en el hospital, así que pensé en traer la cena para que Ángela no tuviera que cocinar.

- Gracias tío Dereck, con todo lo que paso no he tenido tiempo para nada.

- Lo supuse, así que como no se me ocurrió nada mejor traje unas pizzas – una tierna sonrisa se reflejo en los labios de Dereck cuando se giro de nuevo hacia Evan – Me gustaría hablar contigo un momento.

     Evan se perdió en esa sonrisa que lo hacia recordar momentos felices que había pasado en compañía de Dereck y su padre, pero la ilusión solo duró un momento antes de comprender que nadie le dijo nada sobre sus hermanos y al parecer querían evitar el tema.

- ¿Tío que pasa con Sam y Abdiel?  - Dereck desvió la mirada

“Lo sabia, algo esta pasando”

- Vamos al estudio, ahí  podremos hablar – Sugirió Dereck

- ¿Y porque no lo hacen aquí? – Pregunto Darren de inmediato. Dereck lo miro sonriendo

– Tranquilo Darren no te lo voy a robar. Vamos Evan.

     Evan siguió a Dereck al estudio de su padre, aunque pudo notar como Darren se ponía colorado no entendió el porque ni lo que el tío Dereck quiso decir con eso, solo lo dejo pasar después de todo había cosas mas importantes ahora.

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“¡oh por dios!, ¿que rayos fue eso?”

     Darren intento controlarse, ¿qué demonios le pasaba?, en la ultima hora dijo mas estupideces de las que había dicho en toda su vida, incluso la forma en la qué le hablo a su padre cuando lo vio abrazar a Evan.
Pero no le gusta la forma en la que su padre lo había mirado, como si fuera…

 -¡Darren! ¡Reacciona!

- ¿Que paso?

- Eso es lo que yo pregunto, ¿Qué te pasa? – Luke lo miraba algo confundido.

- Estoy bien, ¿Me decías?

Luke se soltó a carcajadas – Eres un desastre, ven vamos a ayudar a Ángela con la cena.

     La risa de Luke lo hacia sentirse como un idiota, pero al menos su amigo se veía un poco mas como “él” mas relajado, odiaba verlo con esa cara de amargura que había tenido los últimos días.

“Van dos, quedan dos”

     Lo único que faltaba era ver como reaccionaban los últimos dos hermanos con la llegada de Evan.

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     Evan siguió a Dereck al estudio, esa habitación usualmente solo la utilizaban sus padres, todo seguía igual que como lo recordaba había estantes repletos de libros en las paredes, en los de la derecha había un sin fin de libros de medicina de todo tipo, aunque su padre era pediatra le gustaba leer para mantenerse al día y conocer de diferentes especialidades, los de la izquierda era parte de la colección de su madre novelas, libros de historia, filosofía, arte, sociología y un sin fin de temas mas.

     Dereck se sentó en el sofá que estaba junto a la ventana, Evan acerco una silla y se sentó frente a el.El tío Dereck no había cambiado mucho en estos últimos años, seguía igual de guapo que como lo recordaba, solo tenia el cabello un poco mas largo que antes, sus ojos verde oscuro seguían igual de apacibles y sinceros que siempre, si Evan había tenido dudas de su sexualidad en la adolescencia había sido precisamente por el hombre que tenia enfrente.

- ¿Dereck que pasa?

     Dereck lo miro sonriendo de la forma que el recordaba que lo hacia en el pasado, siempre que iba a verlo para contarle algo sobre su vida amorosa.

- ¿Dereck? En donde quedo el “Tío Dereck”

     Evan se sonrojo, sabia a lo que Dereck se estaba refiriendo.

- Olvida lo que dije.

“Si por favor”

-¿Tío que pasa con Abdiel y con Sam?, ¿Por qué no los he visto, donde están?

- Tranquilo, como te había dicho ellos están bien de salud, física al menos – Dereck se acerco a Evan y tomo sus manos entre las suyas – Es su estado emocional lo que me preocupa.

- ¿Estado emocional? –Porque será que a Evan no le gustaba como sonaba eso.

- Abdiel y Sam están muy afectados por la muerte de tu padre y… Evan no quiero que lo tomes a mal pero tomando en cuenta los antecedentes familiares…

“Era eso, lo sabia” Sabia que no se quitaría la etiqueta de desequilibrado mental, algo mas por lo que agradecerle a ese infeliz.

- ¡Yo no estoy loco! - Nunca podría probarlo pero era cierto. – Yo no tenia que estar ahí lo juro, decía la verdad.

- Tranquilo Evan lo se,  y no, no me refería a ti cuando lo decía.

- ¿De que hablas?

- ¿Sabes quien fue Gabrielle?

     Gabrielle, por supuesto que lo sabia, era la hermana gemela de su madre, ella murió cuando el tendría alrededor de 2 años, aunque ella y su madre se distanciaron cuando Gabrielle se casó.

- Si lo se, aunque a mamá no le gustaba hablar mucho al respecto.

- Conocí a Gabrielle cuando tus padres eran novios, aunque no la trate mucho pude notar que ella era muy diferente a tu madre, a pesar de ser gemelas. Gabrielle era muy tímida, apacible y extremadamente sensible, en comparación del carácter fuerte y decidido de tu madre.

- No entiendo eso que tiene que ver con mis hermanos.

- A lo que me refiero es que Abdiel y Sam tienen ese mismo carácter, todos estamos preocupados por ellos, Abdiel no ha salido de su habitación desde que nos dieron la noticia, no quiere hablar con nadie.

- ¿Y Sam? – Evan se empezó a angustiar, el recordaba ese sentimiento de soledad y tristeza, y todo lo que había llegado a pensar en esos momentos.  No quería que sus hermanos pasaran por eso.

- Con Sam bueno… es diferente que con Abdiel, el es un niño muy inteligente, sensible pero sobretodo maduro, demasiado para su edad, aunque lo que me preocupa es que tiende a guardarse las cosas en si mismo, ¿Te recuerda a alguien?

“¿A mi?” Evan odiaba el hecho de que el no podía decir que conocía a sus hermanos, recordaba el carácter tierno e infantil de Abdiel, pero a Sam no lo había visto crecer, jugar con el, enseñarle a caminar como lo hiso con todos sus hermanos.

- Quiero verlos, necesito verlos

- Solo quiero que tomes en cuenta lo que te dije, tal vez lo mejor es que ellos vean a un psicólogo

- ¡No! - En ese instante Evan reacción de inmediato, el no dejaría a sus hermanos en manos de un maldito Psiquiatra como lo hicieron con el.

- No estoy diciendo que los internemos Evan, por dios solo que vean a un psicólogo

- Lo se tío, disculpa es que todo esto es demasiado.

- Ven, vamos a buscar a tus hermanos, hablaremos después sobre esto.

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     Luke miraba hacia la puerta del comedor, esperaba ver entrar a Evan otra vez, aunque no lo reconociera delante de todos estaba feliz de recuperar a su hermano, pero no sabia si podría perdonarle el que se hubiera ido.

Eran demasiadas cosas lo que sentía, alegría, tristeza, resentimiento, dolor por la perdida de su padre, preocupación por sus hermanos ¿ahora como saldrían adelante solos? ¿Tendría que dejar la escuela para mantenerlos?

- Se lo que estas pensando – Darren se sentó junto a el

 - ¿Si?

- Si, puras estupideces, te conozco – Darren sonrió

- En cambio yo a ti no ¿Que paso en ese momento? – Luke recordaba la reacción de Darren y la forma en la que veía a su hermano, como un cachorrito con su amo.

- ¿Qué pasó de que? – Al parecer Darren no hablaría sobre el tema

- Por favor Darren hemos sido amigos de toda la vida te conozco.

- No se de que hablas

- Sabes que lo se, siempre lo he sabido.

- ¿Saber que? – Darren lo veía fijamente, parecía que estaba algo confundido

“¿Qué siempre te ha gustado mi hermano?”

- ¡Oh por dios! Ni siquiera te has dado cuenta – Era natural que el despistado de Darren no se diera cuanta de sus propios sentimientos – Eres un idiota

     Luke no podía evitar reírse, pero al parecer a Darren no le hacia gracia la situación.  Estaban en sus discusiones cuando Evan entro por la puerta hacia el comedor, junto a el venían dos personas mas, una figura exacta de su hermana Ángela, de pelo castaño oscuro hasta los hombros y facciones delicadas igual que ella,  y la otra un pequeño niño de alrededor de 8 años, de mirada seria y cansada.

     Abdiel y Samuel, sus hermanos menores.

- Chicos porque no van a sentarse, yo veré en que le puedo ayudar a Ángela.
Evan se despidió de los chicos y se dirigió a la cocina, Luke no podía creer que Abdiel saliera tan fácil de su cuarto después de lo mucho que él se lo había pedido.

- ¿Evan que les dijiste?

- La verdad Luke, que siento mucho no haber estado con ellos y que ahora mas que nunca necesitamos estar juntos como familia.

- ¿Y ellos aceptaron así nada mas?

- Bueno Abdiel me llamo idiota, y Sam se negó a abrazarme por que dice que no me conoce – aunque Evan lo decía sonriendo Luke podía notar el dolor en sus ojos – Pero se que hare que ellos me perdonen por mi ausencia y les demostrare lo mucho que los amo… a todos.

     Luke se giro a ver a sus hermanos, Sam estaba igual que los últimos días, serio, distante, el no había llorado ni una sola vez desde que les dieron la noticia, Luke sabia que Sam se guardaba sus emociones para si mismo, por su parte Abdiel lucia perdido,  triste y decaído pero igual tampoco quería hablar al respecto y Ángela, bueno ella era otra historia pero sabia que tampoco estaba del todo bien.

     Darren tenia razón esto no solo era  por él, sus hermanos lo necesitaban y el no podía hacerlo solo, como dijo Evan ahora mas que nunca necesitaban estar juntos. Tendría que dejar sus rencores a un lado por el bien de sus hermanos.

- Evan…- Dijo Luke - Te propongo una Tregua.