Tanto Mark como Chris reciben la noticia
de que su mejor amigo Daniel esta gravemente herido en el hospital, los
sentimientos de todos salen a flote y mas cuando aparece una mujer reclamando
ser la novia de Dan de la cual ellos nunca oyeron hablar, los tres esperan con
impaciencia a que Dan sin embargo cuando lo hace descubren una verdad que nuca
se imaginaron.
El Diario de
Dan
Capitulo 1
Mark Thompson estaba sentado
frente a la barra del bar, era el tercer trago que ordenaba y Daniel no había
llegado aun, hace cerca de una hora que debió estar aquí, su amigo nunca lo había
hecho esperar, siempre estaba ahí cuando lo necesitaba que era casi siempre, el
sabia que podía confiar en Chris su segundo mejor amigo, pero Dan era
diferente.
Mark sabia que Dan lo escucharía y le daría su apoyo al contrario de
Chris que vivía con el lema de “Si no puedes arreglarlo, que se joda”, al menos
es lo que Chris pensaba sobre el matrimonio o mas bien el matrimonio de Mark en
particular, que según Chris estaba
“Jodido”, Mark sonrió ¿Qué, “Joder” era la palabra favorita de su amigo? Bueno
del playboy mujeriego podía esperar cualquier cosa.
Pero si Chris era un maldito playboy pervertido Dan era tolo lo
contrario, el pequeño Daniel Vite era la persona mas tranquila que el hubiera
conocido, pero no de una forma aburrida, Dan era alegre, divertido, ingenioso
pero sobretodo muy inteligente y dulce.
Todavía recordaba la forma como lo había conocido en la preparatoria, fue
en tercer año, el era la estrella del equipo de fútbol, fuerte, arrogante, sin
mas el chico mas popular de la escuela, hábil en deportes aunque pésimo en matemáticas,
pero para que complicarse la vida, solo buscaría a alguien que hiciera sus
trabajos y listo, y el tenia a la persona perfecta en mente.
Aunque no conocía el nombre del
chico, sabia que iba en su clase y siempre entregaba todas las tareas y
trabajos, y eso era suficiente, así que al terminar la clase simplemente se
acerco al pequeño chico, pequeño en comparación de Mark que media 1.93 y el
chico muy a penas alcanzaría el 1.60, eso seria fácil.
- Quiero que hagas todas mis tareas de
esta clase – Dijo con toda claridad al chico.
El pequeño hombre no se movió, solo se quedo sentado en su asiento
mirando hacia el, entrecerrando los ojos como si no entendiera de lo que Mark
estaba hablando.
- ¿Me entendiste? – talvez el chico no lo
había entendido o no escuchaba bien, uno nunca sabe.
- ¿Disculpa? – pregunto el chico, si, tal
vez no había escuchado bien.
- Dije que quiero…
- Si escuche esa parte, no soy idiota – Respondió
el chico frunciendo el seño.
- Bien, así que en eso estamos solo
tienes que hacer mis tareas y trabajos.
- ¿Y no quieres que conteste el examen
por ti también?
- Eso estaría bien – Aunque solo tendría
que pensar en algo para que no los descubriera el profesor a la hora del
examen.
- ¿Acaso eres idiota?
- ¿Como? – Acaso el chico lo había llamado
idiota… a ¡El!
- Mira yo no soy esclavo de nadie así que
no voy a hacer nada de lo que me digas, aunque si no entiendes algo te puedo
ayudar a estudiar, solo me dices cuando porque no tengo mucho tiempo.
Mark se quedo en shock, ¿Cómo se atrevía ese chico a hablarle así a el?
- ¿Que no sabes quien soy?
- ¿Un idiota que piensa que se puede
hacer su voluntad? – Respondió el chico en un tono demasiado arrogante, ¿Acaso
ese chico deseaba morir? – Mira como dije no tengo mucho tiempo, si quieres mi ayuda te espero en el Aula 15 a las 2.
Y sin mas salio del salón con un aire de diva, Mark no podía creer que
hubiera alguien en esta escuela que no lo adorara como todos los demás, además
quien se creía ese chico.
Era mucho mas bajo que el y algo… ¿Lindo?, bueno si era lindo como una chica, de hecho el hubiera jurado que
lo era si no fuera porque iba en su misma clase y lo había visto desde antes.
- ¿Oye Vince sabes quien es el chico que
acaba de salir? – Pregunto a uno de sus compañeros que todavía estaba ahí.
- ¿Quien? – Pregunto Vince confundido.
- El chico que se sienta en el primer
banco, junto a la ventana.
- Oh, ¿La princesa? – Contesto el chico
riendo - Se llama Daniel, ¿Por?
- ¿Y porque le dicen “Princesa”? –
Pregunto Mark contrariado
- ¡Acaso no lo viste hombre!
Mark podía ver a lo que se refería, por su aspecto no había duda de
porque lo llamaban así, además de ser bajito Daniel tenia la piel demasiado
pálida en contraste con su cabello negro, en la opinión de Mark el chico tenia
que salir al sol de vez en cuando.
- Creo que será mejor que no te le
acerques mucho – Volvió a decir Vince – Puede parecer lindo pero tiene un
carácter del demonio, y no le gusta relacionarse con los otros chicos, es
demasiado “delicado” tu me entiendes ¿no?
No era de extrañarse que el chico reaccionara así, después de la forma
en como era tratado por sus compañeros solo por su apariencia, Mark sintió un
poco de culpa al recordar que el también había tratado de aprovecharse del
chico.
- El chico tiene carácter ¿eh? – Dijo Mark
algo divertido al recordar la forma en que este le contesto.
Aula 15, Bueno creo que talvez no
seria mala idea.
………..
- ¿Le sirvo algo mas señor?
La pregunta del barman saco a Mark de sus recuerdos.
- No gracias, estoy bien.
Se había perdido en sus pensamientos al recordar la primera vez que
había hablado con Dan, aunque su inicio no fue muy bueno termino por ganarse la
confianza y el cariño del pequeño chico hasta el punto de ser inseparables.
- Las vueltas que da la vida, ¿No? – Dijo
Mark mirando nuevamente su reloj.
El y Dan habían quedado a las 9 y eran cerca de las diez y media, se
estaba empezando a preocupar.
Tomo su celular para marcarle a su amigo cuando entro una llamada, Mark
no conocía el número así que contesto sin ganas. Solo esperaba que no fuera
algo que ver con su esposa, ella en verdad no entendía el concepto de espacio.
- ¿Diga?
- ¿Mark Thompson? – Una voz monótona
pregunto al contestar.
- Si soy yo ¿Quién habla?
- Hablamos de la Cruz Roja Central para
comunicarle que el Señor Daniel Vite fue ingresado hace unas pocas horas,
debido a su condición…
Mark no escucho mas, su mente entro en shock con la sola idea de que
algo le había pasado a Daniel, salió del bar rápidamente al tiempo que marcaba
un numero en su celular.
Escucho el tono una, dos, tres veces hasta que una voz le contesto del
otro lado.
- ¿Mark? – La voz agitada de Chris le
contestó - Este no es… nnn… el mejor momento para… haaa… estoy al teléfono –
Mark escucho como Chris discutía con alguien. – ¿Qué pasa?
- Es Daniel, esta… en el hospital. – Las
palabras apenas salieron de su boca, el todavía no podía creer lo que estaba
diciendo.
Su pecho dolía al solo pensar en perder a su mejor amigo, por que eso
era Daniel para el y Chris. Su mejor amigo.
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- ¡Mas fuerte! Haa, así…
Los gritos y gemidos llenaban la habitación, Chris empujaba con fuerza
en el interior de la mujer que yacía en su cama. No recordaba siquiera el
nombre de la chica, pero eso no le importaba solo era una mas, sin nombres, ni
promesas ni compromisos, así era el desde que tenia memoria.
- ¡Grita mas fuerte, dime que te gusta!
El tener sexo con cualquier mujer que se le lanzara era parte de su
naturaleza, pero esto ya lo estaba cansando, podía tener a cualquiera que el
quisiera, después de todo el era Christopher Morgan, heredero de una gran
compañía, con millones en el banco y un físico que rivalizaría con cualquier
modelo. Pero lo que en verdad deseaba con todo el corazón era algo que sabía
que nunca podría tener.
Todos podrían decir que era un bastardo mujeriego pero solo había una
persona en su mente cuando tenia sexo con alguien mas.
Chris
La voz demasiado familiar que llego a su mente no era de ninguna de las
mujeres con las que había estado, no, esta voz era mas suave y delicada, si tan
solo pudiera…Chris desecho de inmediato ese pensamiento, eso era algo que el
nunca haría.
- ¡Mas fuerte corazón!
Por un segundo se olvido de la situación en la que se encontraba, estaba
por continuar cuando escucho sonar su teléfono. Si hubiera sido cualquiera lo
dejaría pasar, pero el sabia que era Mark ya que el había personalizado un tono
tanto para el como para Daniel…
El solo recuerdo de ese nombre lo encendió de nuevo. Olvídalo él tenia
que contestar. Como pudo se soltó del agarre de la chica con la que estaba
hasta que alcanzo su teléfono.
- ¿Mark? Este no es… nnn… - La chica
llego detrás de el y tomo su miembro entre sus manos - el mejor momento para…
haaa…estoy al teléfono – Chris trato de que la mujer se apartara un poco – ¿Qué
pasa?
- Es Daniel, esta…- Escucho a Mark
titubear al hablar, eso era algo raro en el - en el hospital.
- Voy para allá. – Contesto de inmediato
sin siquiera pensarlo.
Chris ignoro las quejas de la chica con la que estaba, se vistió tan
rápido como pudo y salio apresuradamente del cuarto no sin antes dejar el
dinero suficiente para pagar la cuenta del hotel y para callar las quejas de la
mujer, aunque la verdad era lo que menos le importaba.
En su mente solo había una cosa que era lo más importante para el,
llegar hasta donde estaba Daniel. Llego rápidamente al hospital que Mark le había
mencionado, al entrar en la sala de espera lo encontró sentado con una mirada
contrariada en su rostro.
- Mark ¿Qué paso? ¿Cómo esta? – Chris sentía
que no podía respirar tranquilamente hasta que le dijeran que su amigo estaba
bien y que no era algo grave, pero por la cara de Mark sabia que no seria así.
- No se, no me han dicho nada – dijo su
amigo resignado.
- ¿Pero que fue lo que paso? En la mañana
hable con el y no note nada extraño.
- Te digo que no se, solo me dijeron que
esta en el quirófano, aunque… no me dieron muchas esperanzas.
Chris sintió como su corazón se detenía, no eso no podía ser, el no
podía perder a Dan de esa manera, no sin antes…
- ¡Le digo que me deje verlo! ¡Tengo
derecho a estar con el!
Los gritos de una mujer llamaron su atención, estaba discutiendo con la
enfermera que estaba detrás del escritorio, la chica parecía desesperada y
Chris podía entender su posición, el se sentía de la misma forma.
- Familiares de Daniel Vite – El medico
pregunto al entrar a la sala y tanto el como Mark de inmediato se acercaron.
- Nosotros somos sus amigos – Dijo Mark
- Yo soy su prometida
Chris se giro al ver a la chica que justo antes estaba discutiendo con
la enfermera, espera ¿Qué había dicho?
- ¿Disculpa? ¿Tu quien eres?
- Yo soy la prometida de Dany
Chris miraba detenidamente a la chica, era bonita de cabello rubio hasta
los hombros y ojos color verde oscuro, pero claramente no recordaba haberla
visto antes.
- Eso es imposible, Dan nunca menciono
que tuviera una novia – Mark robo las palabras que Chris estaba apunto de
decir.
- ¿Que estas insinuando? ¿¡Que estoy
mintiendo!?
- Señores por favor, estamos en un
hospital – El medico interrumpió la discusión.
-
¿Cómo esta Daniel, Doctor? – Luego arreglarían el asunto de la “novia” ahora lo
importante era saber como estaba Dan.
- La lesión en su cabeza era más severa
de lo que habíamos anticipado…
El doctor explico la situación de Daniel, Chris escucho atentamente sin
comprender mucho de lo que decía, pero hasta ahora nadie le había dicho el
hecho de porque Daniel estaba en el hospital en primer lugar.
- Al parecer lo golpearon brutalmente
hasta que perdió la conciencia.
- ¿Qué?
Chris no podía creer lo que el medico decía, como es posible que alguien
le hubiera hecho eso a Dan, el era tan tierno, dulce y delicado. Como alguien
pudo hacerle eso a el. Sintió una inmensa furia dentro de el, en su interior se
juro así mismo que mataría al infeliz que le hizo esto a su pequeño amigo.
Pasaron varios días y Dan seguía sin recuperar la conciencia, el medico
menciono que hasta que no despertara no podían determinar las secuelas que había
dejado la lesión de la cabeza, Chris esperaba que Dan despertara y le sonrieran
tan dulcemente como siempre lo hacia.
Entro al cuarto al que lo habían trasladado, ahí se encontró con la
chica que decía ser la “novia” de Dan, el no lo creería hasta que el propio Dan
se lo confirmara, pero comprendió que era inútil pelear con ella, después de
todo lo único que importaba era la salud de Daniel.
- ¿Ha habido algún cambio?
- No, sigue igual, ¿Por qué no despierta?
– Chris podía escuchar la angustia en la voz de… Samanta, ahora recordaba su
nombre.
- El doctor dijo que tuviéramos
paciencia.
- Es fácil para ti decirlo – La voz de
Samanta era un reproche.
¡No,
no lo es!
No era fácil para el aparentar calma cuando sentía que se estaba destrozando
por dentro al ver a Dan inconsciente en esa cama. Pero como siempre era tan
cobarde para admitir sus sentimientos.
Recordó como fue la primera vez que vio a Daniel, fue justamente al
iniciar el tercer año de preparatoria, a su parecer la escuela era un lugar
demasiado aburrido como para perder el tiempo, además que caso tenia si como
hijo único iba a heredar todo el dinero de su padre, pero este insistió en que
terminara su educación como correspondía.
¡Maldito
viejo!
Se dirigía a la azotea del edificio como de costumbre, era el inicio del
tercer periodo por lo que debería de estar vacía, pero al llegar escucho varias
voces, estaba apunto de regresar cuando escucho un débil gemido.
- ¿Seguro que no eres una chica? Mira
como te estas sonrojando.
- Claro que no que no vez, esto no lo
tiene una chica.
- No… me toques. – A pesar de no alcanzar
a ver a quien estaban molestando, por la débil voz supo que era claramente de
un chico así que Chris no entendía porque los dos chicos lo estaban acosando.
- ¡Oigan que creen que están haciendo! -
A pesar de su indiferencia hacia otras personas no entendió el porque había
interferido en la situación.
El primer chico se volteo al escuchar a Chris, pero el otro continuo
tapando a la victima de la vista de Chris.
- Este no es asunto tuyo Morgan – al parecer
el chico lo conocía aunque el no tenia la menor idea de quien era el.
- Tienes razón no es asunto mió, pero
apuesto que al prefecto le encantara saber lo que estaban haciendo aquí en
lugar de estar en clases.
- ¡En ese caso tu también te delatarías!
- ¿Acaso crees que me importa una mierda
lo que piensen sobre mi?, pero ustedes chicos, seria una lastima que los
expulsaran por agredir a un indefenso chico.
El chico estaba claramente sorprendido por la respuesta de Chris,
definitivamente no se esperaba esa contestación, pero era cierto a Chris le valía
si lo expulsaban o no.
- Vamonos – Dijo dirigiéndose a su
compañero - esto ya no es divertido.
- Pero…
- He dicho vamonos.
Chris vio como los dos chicos se iban rápidamente.
- Cobardes – Chris se dirigió hasta en
donde se encontraba el chico al que habían estado molestando. Estaba sentado en
el piso mirando hacia al suelo. – ¿Oye estas bien?
Al escuchar la voz de Chris el chico levanto la mirada.
- Si, gracias por ayudarme – Dijo
sonriendo el pequeño, hombre si era realmente pequeño, ¿Qué acaso media tan
solo metro y medio?
- No fue nada – Chris quedo impactado con
la imagen del chico, ahora entendía porque lo habían estado molestando, era
demasiado bonito para ser un chico.
Tenía una apariencia extremadamente frágil con esa piel tan pálida, parecía
una muñeca de porcelana que se rompería al primer toque. Pero lo que mas le
imparto a Chris fueron sus ojos color miel, tan claros que sentía que podía ver
su alma a través de ellos, un alma pura y sensible definitivamente nada que ver
con el.
- Ahora veo porque decían que parecías
una chica. – Chris no pudo evitar decirlo.
El rostro del chico se descompuso claramente enojado por el comentario
de Chris.
- Y yo el porque todos dicen que eres un
idiota – Repuso el chico mas pequeño.
- Tranquilo tigre solo estaba bromeando –
Chris se estaba divirtiendo con la situación.
- No me gustan que hagan bromas con mi
apariencia, ya he tenido suficiente todos estos años – Dijo el chico cruzándose
de brazos, era curioso el hecho de que intentaba parecer molesto pero en su
lugar solo se veía más tierno a los ojos de Chris.
- Bien, lo siento que tal si empezamos de
nuevo – Dijo Chris ofreciéndole la mano al chico - Mi nombre es Christopher,
pero todos me dicen Chris, ¿Y tú?
- Daniel, pero la mayoría me dice
“princesa” aunque no estoy de acuerdo con el termino – Repuso Dan haciendo una
cara graciosa.
Chris no podía estar más que de acuerdo con el apodo pero lo dejaría
pasar ya que eso obviamente molestaba a Daniel.
- Entonces te diré Dan. Como si fuéramos
viejos amigos.
Esa fue la primera vez que cruzó
palabra con Daniel, quien se iba a imaginar que con el tiempo llegaría a sentir
algo mas que un cariño de amigos por el pequeño Dan. Pero ese era una línea que
nunca cruzaría ya que su amistad era lo mas valioso para el y tenia miedo de
perderlo si le decía algo sobre sus sentimientos.
- ¿Dany?
La voz de Samanta lo saco de sus pensamientos, Chris contuvo el aliento
al ver unos hermosos ojos color miel viendo en su dirección.
- ¿Dan como te sientes? – Chris rápidamente
se acerco a la cama para estar cerca de el. – Estaba muy preocupado por ti.
La mirada de Dan era de contrariedad y confusión, sus ojos iban de Chris
a Samanta como si no supiera que decir, por fin su mirada se concentró en
Chris.
- ¿Quién eres? – Le pregunto titubeando,
Chris se quedo helado por un segundo, ¿Qué rayos estaba pasando?
- Dan soy yo Chris, tu amigo. – Chris vio
como Dan presionaba las manos sobre su cabeza como si tratara de concentrarse.
– ¿Dan que pasa?
- Yo… - La voz de Dan era apenas un
sollozo – No se…
- ¿Dany que tienes? – al parecer Samanta
también empezaba a preocuparse por la actitud de Daniel.
- Yo…
no puedo recordar quien soy.